La compañía ITM Power, líder europeo en investigación y desarrollo de tecnologías relacionadas con el hidrógeno, ha convertido un Ford Focus en un bi-fuel capaz de utilizar hidrógeno como combustible.
La principal novedad con respecto a otros coches de estas características
que ya se encuentran en el mercado es la solución aportada por la compañía
al problema del suministro de este combustible: la inminente comercialización
de estaciones domésticas de abastecimiento de bajo coste. El hidrógeno
producido en ellas durante la noche servirá no sólo para llenar
el depósito del vehículo por la mañana, sino para hacer
funcionar los electrodomésticos del hogar o el pequeño negocio.
El Ford Focus fue elegido por la compañía ITM Power (Sheffield,
Reino Unido) para demostrar lo que su tecnología del hidrógeno
es capaz de hacer por tratarse de uno de los modelos más vendidos en
Europa. El vehículo entró en sus instalaciones con un motor de
gasolina y, tras ser sometido a unas "mínimas modificaciones",
salió de ellas convertido en un auténtico bi-fuel, capaz de desplazarse
con el hidrógeno como combustible y de retornar al modo gasolina cuando
aquél se agota, cosa que ocurre un poco después de recorrer 25
millas.
Vapor de agua
Una distancia de 40 kilómetros no parece precisamente excepcional, si
se piensa en la autonomía que en este aspecto proporcionan los vehículos
al uso, pero está por encima de la media de trayecto que un ciudadano
común suele recorrer diariamente para llegar a su lugar de trabajo, y
ése es uno de los motivos por los que los directivos de ITM Power están
convencidos de que su sistema supone una auténtica revolución,
apreciación que no parece desencaminada si se tiene en cuenta que durante
dicho recorrido el vehículo no emite un solo gramo de CO2, siendo el
vapor de agua el único residuo emitido.
Claro que éste no es el primer coche que utiliza el hidrógeno
como combustible, ni siquiera el primer híbrido; son varios los frabricantes
que tienen ya en funcionamiento este tipo de vehículos, incluso con autonomías
de recorrido superiores. Lo que diferencia el sistema de ITM Power es que pretende
haber resuelto uno de los principales problemas asociados al uso del hidrógeno
para estos fines (la falta de una eficiente red de suministro), mediante la
inminente comercialización de estaciones de abastecimiento de bajo coste
que enseguida describiremos.
Los planes de ITM Power para entrar en el mercado del automóvil eran
conocidos hace tiempo. Por retroceder sólo unos meses, en marzo de este
año firmó un acuerdo con la prestigiosa compañía
de diseño e ingeniería para el automóvil Roush Tchnologies,
según cuyos términos ésta se encargará del mantenimiento
de las actuales unidades de energía para el uso del hidrógeno
y de la investigación y desarrollo de otras nuevas.
Abastecimiento doméstico
Por su parte ITM Power seguirá dedicándose a lo que mejor sabe
hacer: desarrollar y perfeccionar sistemas electrolíticos para la fabricación
de hidrógeno a partir de agua y electricidad. Y es que la incursión
automovilística es sólo una parte, y no la más relevante,
de lo que la compañía tiene pensado empezar a comercializar hacia
finales de este año.
El producto estrella, tal como explica la compañía en un comunicado
es una estación de abastecimiento de combustible que podrá instalarse
en los hogares y producir el mismo partiendo únicamente de agua y electricidad
provenientes del suministro doméstico. Con el hidrógeno producido
y almacenado en ella durante la noche (cuando la electricidad es más
barata) mediante un proceso de electrolisis, podría rellenarse a la mañana
siguiente el depósito del coche. Y también hacer funcionar la
calefacción, la cocina, el frigorífico, la televisión y
el ordenador; así funciona ya un apartamento de demostración que
ITM Power ha provisto en Sheffield. Ello es posible gracias a un generador de
combustión interna de hidrógeno, que reconvierte éste a
su vez en energía eléctrica.
Energía renovable
Independientemente de sus beneficios ecológicos, el ahorro para un hogar
o un negocio mediante la utilización de un sistema semejante sería
más que considerable, sobre todo si se tiene en cuenta que la electricidad
necesaria para hacerlo funcionar podría obtenerse a partir de energías
renovables (mediante instalaciones suplementarias como paneles solares o turbinas
eólicas), así como la mencionada reconversión del hidrógeno
almacenado a electricidad. Esto lo convertiría en el primer sistema de
estas características capaz de funcionar con total independencia de los
combustibles fósiles.
Las membranas de polímero de los electrolizadores tienen como componente
habitual el titanio, lo que las hacía sumamente caras dada la escasez
y el alto precio de este elemento. Uno de los grandes logros de ITM Power a
lo largo de los últimos años de investigación y desarrollo
ha consistido en sustituirlo por níquel, mucho más barato. La
compañía declara también haber abaratado y perfeccionado
las técnicas de producción a gran escala, y lo cierto es que han
conseguido ofrecer a día de hoy sus membranas a menos del 50% del precio
al que el Departamento de Energía de EEUU tenía previsto abaratarlas
no antes del año 2012.
De modo que, si bien la inversión inicial que a un hogar o un pequeño
negocio les será necesario hacer para adquirir la estación de
abastecimiento doméstica rondará en torno a las 4.000 libras,
ésta se considera en realidad de bajo coste.
Fuente: Tendencias Científicas