Aunque hay grandes inversiones en tecnologías de la información, las empresas invierten poco en la protección de sus datos porque creen que las TIC cubren las exigencias de seguridad.
Esta confusión afecta negativamente a sus expectativas de crecimiento,
según un informe sobre el tejido empresarial británico que puede
ser referente para otros países europeos. Otra constatación es
que la tecnología por sí misma no es suficiente para garantizar
la seguridad: particularmente en las PYMES la movilidad de la fuerza de trabajo
entraña grandes riesgos. Por ello la seguridad deja de ser un asunto
exclusivo de informáticos para implicar también a los ejecutivos.
Las empresas no invierten lo suficiente en la protección de sus datos
ni en los servicios de un experto en seguridad, según las conclusiones
del informe Economics of Information Security publicado por ESRC.
El informe añade que las empresas tienden a pensar que la seguridad
necesaria para el buen funcionamiento de la compañía se adquiere
espontáneamente de la sofisticación de sus sistemas y soluciones.
Bruce Hallas, uno de los especialistas y coautor del estudio, explica en un
comunicado de ESRC que esta falta de sensibilidad hacia las cuestiones de seguridad
es el resultado de la confusión existente entre los dirigentes empresariales
respecto a lo que son las tecnologías de la información (IT) y
la seguridad de la información (IS).
Esta confusión lleva a los ejecutivos a realizar a realizar grandes
inversiones en arquitecturas TI, pensando que de esta forma consiguen automáticamente
la seguridad de su información, y a ignorar o descuidar las inversiones
en seguridad, lo que afecta negativamente a sus expectativas de crecimiento.
Un pensamiento bastante extendido al respecto es que Internet no es seguro
por falta de tecnologías como la criptografía, la autentificación
o los cortafuegos, ya que a pesar de su existencia Internet no es un lugar totalmente
seguro para muchas operaciones.
No sólo tecnología
Según Hallas, la tecnología más avanzada no resolverá
los problemas de seguridad de las empresas si los especialistas encargados de
aplicarlas y de proteger las redes no son convocados adecuadamente a prestar
su conocimiento a la seguridad de la información de las empresas. La
clave está en saber gestionar la comunicación de las informaciones
de una empresa respecto a los consumidores y clientes, así como en saber
resolver incidentes como el ataque de un virus o detectar con antelación
una posible fuga de información.
Sin embargo, no todo es cuestión de tecnología, advierte el estudio.
En Gran Bretaña existen un total de 4,5 millones de empresas, de las
cuales el 99% (un porcentaje parecido al de España) son pequeñas
y medianas, es decir, que tienen menos de cincuenta empleados. Es precisamente
en las PYMES donde se observan los mayores riesgos a la seguridad de las empresas
debido no a la inversión en tecnologías, sino a otro fenómeno
no menos importante: el trasiego de personal, que cambia frecuentemente de empleo.
Esta movilidad de la fuerza de trabajo es una de las causas principales de
la inseguridad de las empresas pequeñas y medianas, lo que significa
que el mayor riesgo para ellas lo aportan las personas y no los sistemas. Esta
constatación lleva a los autores del informe a concluir que la seguridad
de la información de las empresas, especialmente de las PYMES, es más
una cuestión de gestión que de tecnología.
Hay otro factor humano que incide en la seguridad, que es el aumento del nomadismo
en la población laboral, que permite a muchos trabajar fuera de la oficina
y difundir información confidencial impunemente a través del correo
electrónico, tal como advirtió en su día otro estudio realizado
por Trend Micro. Aunque el estudio de ESRC no se refiere a este riesgo, constituye
un elemento más de la importancia del factor humano en la seguridad de
las empresas.
De esta forma, la seguridad deja de ser un problema únicamente de los
informáticos y técnicos de sistemas, para convertirse también
en una cuestión directamente relacionada con la responsabilidad de los
ejecutivos y con la buena marcha de la empresa.
Dos componentes
El problema de la seguridad de la información en las empresas tiene
por lo tanto dos componentes principales: la confusión respecto a lo
que son tecnologías de la información y los sistemas de protección
de la información, así como la movilidad de la fuerza de trabajo,
tanto por el frecuente cambio de empleo como por la posibilidad del teletrabajo.
La conclusión es que no sólo hay que invertir en IS con la misma
intensidad que se hace en IT, sino que hay que incorporar a la gestión
la habilidad de asegurar la información crítica de la empresa
a pesar del trasiego de personal.
El informe no es totalmente negativo en sus conclusiones, ya que reconoce que
cada vez existe una mayor conciencia en el tejido empresarial respecto a la
necesidad de asegurar los datos de las empresas y anticipa que se están
gestando estrategias al respecto.
El informe se refiere exclusivamente a la situación de las empresas
del Reino Unido, por lo que los datos y conclusiones no pueden extrapolarse
a otros países, pero es evidente que la problemática que plantea
es similar en los países de nuestro entorno.
Fuente: Por Vanessa Marsh de Tendecias Científicas.