El debate seguirá hasta el viernes. Japón está en el centro de todas las miradas.
Con una fuerte polémica se inició ayer en Santiago de Chile la 60ª
reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI): mientras
el comité científico de la entidad afirmaba que los cetáceos
se encuentran en un precario estado de conservación, Japón insistía
en que hay abundancia en muchas especies, lo que permite su caza. Japón
también estuvo en el centro de la escena por otra razón. El delegado
nipón Minori Morimoto dijo que su país se reservaba la información
sobre métodos de matanza de ballenas. Fue en una reunión dedicada
a analizar esos métodos. "Reducir el sufrimiento de un animal que
es cazado también es interés nuestro", dijo Morimoto. Y agregó
que no entregarían cifras sobre el número de ballenas muertas y
la forma en que fueron cazadas.
De acuerdo al delegado, se abstenían de entregar esa información
por temor a ser incomprendidos. Japón, según dijo, tiene una visión
sobre los derechos de animales que no es compartida por el resto del mundo.
Generalmente se mata a las ballenas con un arpón explosivo que se detona
dentro del cuerpo de la ballena. Si el primer arpón no logra matar al
animal, entonces se usa un segundo arpón. Las ballenas pueden agonizar
por más de una hora, según señalan entidades conservacionistas.
La reunión anual de la CBI sesionará en un hotel de Santiago de
Chile hasta el próximo viernes. Durante la inauguración del encuentro,
organizaciones ambientalistas protestaron frente a las puertas del hotel contra
la matanza de ballenas. La presidenta chilena Michelle Bachelet aprovechó
el marco de la CBI para firmar un proyecto de ley que declara como Santuario
Ballenero los 5,3 millones de kilómetros cuadrados de las aguas de Chile.
Durante la sesión inaugural, el comité científico de la
CBI presentó un informe del que surge que no existe una respuesta sencilla
a la pregunta de cuántas ballenas hay. Pero está claro -dijeron-
que "los stocks que se calculan para la abundancia de ballenas o la capacidad
del mar para mantenerlas, se encuentran en su mayor parte en la mayoría
de los lugares en un precario estado de conservación". El estado
actual de las poblaciones de las ballenas será informado durante la semana
por la CBI, aunque organizaciones como Greenpeace y IFAW (Fondo Internacional
para la Protección de los Animales y su Hábitat) desestiman esos
datos. Japón, Noruega e Islandia son partidarios de abrir la caza comercial
de ballenas. La CBI permite a algunas comunidades la captura para la subsistencia
de poblaciones aborígenes y la caza para fines científicos.
Apelando a esta última concesión, Japón lleva adelante
un "programa científico" que le permitió cazar unas
11.000 ballenas desde 1987, según denuncian organizaciones conservacionistas.
La CBI fue creada para regular las actividades de pesca de cetáceos,
pero tras la moratoria sobre la caza comercial de ballenas -fue instaurada en
1986- la organización fue dando un giro hacia el conservacionismo. A
diferencia de años anteriores, Japón llegó esta vez con
una postura más conciliadora y adelantó que no presentará
propuestas controversiales, aunque busca conseguir de la CBI permisos de caza
para 4 de sus comunidades. El comisionado argentino, Eduardo Iglesias, propuso
justamente que este año no se voten iniciativas polémicas.
Fuente: Por: SANTIAGO DE CHILE AP Y AFP - Clarin.com