Se ha convertido en una productiva industria que lleva cada vez a más hispanos de EU a clínicas en Latinoamérica que ofrecen paquetes que incluyen operaciones de todo tipo y visitas turísticas.
El “turismo estético” se ha convertido en una productiva industria
que lleva cada vez a más hispanos de EU a clínicas en Latinoamérica
que ofrecen paquetes que incluyen operaciones de todo tipo y visitas turísticas.
Según estadísticas de la Sociedad de Cirujanos Plásticos
de Estados Unidos (ASPS, en inglés) , en el 2004 casi medio millón
de hispanos recibieron tratamientos de cirugía estética.
Dos años después, ese número prácticamente se duplicó
y el precio promedio llegó a los 9 mil 400 dólares por operación.
Sin embargo, debido a que el costo de una operación en Estados Unidos
es tres veces mayor al de un procedimiento similar realizado en América
Latina, numerosos hispanos ahora viajan a México, República Dominicana,
Colombia, Ecuador y otros países para recibir tratamientos estéticos,
según un reciente informe de la Universidad de Columbia.
De acuerdo con ese reporte, los latinos “no se sienten bien recibidos”
en las clínicas de cirugía estética de Estados Unidos,
ya que esos establecimientos no siempre cuentan con personal bilingüe.
Asimismo, los pacientes hispanos consideran que las operaciones en esas clínicas
son “demasiado caras” .
“El cambio en la actitud de los hispanos de Estados Unidos hacia la cirugía
estética se produjo entre 1998 y el 2003, debido a dos factores: el aumento
del poder adquisitivo y mayores presiones sociales para ser aceptados y adaptarse
a un cierto parámetro de belleza corporal” , comentó a Efe
el doctor Mauricio Bonilla, fundador de la Clínica de Cirugía
Estética “New Image” en Bogotá, Colombia.
“Esos factores han creado lo que yo denomino la tendencia más
sexy en la industria de la belleza, el turismo estético, en donde se
combinan unas vacaciones de lujo con una operación de cirugía
estética o plástica” , agregó.
Bonilla, originario de Colombia y formado profesionalmente en Brasil e Italia,
frecuenta Estados Unidos por razones profesionales desde hace más de
tres décadas para organizar viajes para pacientes latinos que prefieren
operarse fuera del país.
“Originalmente los viajes comenzaron por cuestiones de precio. Pero ahora
la cirugía cosmética electiva en el extranjero ya es una industria
plenamente establecida, ofreciendo una alta calidad de servicios y procedimientos”
, comentó Bonilla.
“Si a eso se le agrega un paquete en el que se incluye el viaje, transporte,
alojamiento, cuidados posoperatorios y visitas guiadas a lugares exóticos,
la gente se siente atraída” , aseveró.
La mayoría de los pacientes son madres hispanas de más de 40
años, seguidas de latinas jóvenes. “También vemos
muchos hombres” , comentó.
Con todo, más allá del dinero y de las presiones sociales, Bonilla
considera que la autoestima es lo que motiva a los hispanos de Estados Unidos
a optar por la cirugía estética.
“El deseo de alcanzar el llamado ’sueño americano’
hace que muchos hispanos tengan la necesidad psicológica de verse con
un cuerpo distinto. Y la cirugía estética es una opción
que les permite cumplir con ese sueño y hacerlo rápidamente”
, dijo Bonilla.
“En tres horas, una persona con exceso de peso puede resolver el problema
que de otra manera le llevaría tres años de dieta y ejercicio”
, declaró.
Como toda operación, la cirugía estética conlleva ciertos
riesgos.
Bonilla señaló que algunos pacientes mal interpretan los buenos
resultados de la cirugía (y el bajo precio en América Latina)
, “y creen que pueden mantener el estilo de vida que los llevó
a tener los problemas que quieren luego corregir con la cirugía”
.
Es decir, “creen que pueden engordar porque, si es necesario, repiten
la liposucción. Pero si no cambian su actitud mental, de nada les sirve
la cirugía” , puntualizó Bonilla.