La negativa de Yahoo! a una fusión con Microsoft supuso que los inversores dieran su espalda a los títulos del portal.. Solamente la esperanza hacía un esperado mensaje de Yang evitó una caída mayor.
inalmente cayó un 15% aunque durante la jornada las acciones llegaron a
bajar un 21%. Dos rumores que se extendieron por Wall Street evitaron que el hundimiento
fuera aún mayor, el primero que Yang iba a explicar la “baza secreta”,
el segundo, que Microsoft estaba planteándose una nueva oferta para dentro
de unos tres meses, una vez celebrada una junta de accionistas que se espera muy
conflictiva.
Precisamente fueron los grandes fondos quienes apostaron por mantener posiciones
mientras pequeños inversores fueron los primeros en vender sus títulos.
Muchos fondos ampliaron sus posiciones en las últimas semanas esperando
que se produjera la fusión con Microsoft en una banda de 31 a 33 euros.
Era un movimiento totalmente especulativo y son los que a última hora
mantuvieron el precio de la acción en la esperanza de que finalmente
se produzca alguna operación que compense la inversión realizada.
Los que hicieron el gran negocio
No todos salieron esquilmados con la negativa de Yahoo!. Uno de los mayores
accionistas del portal y férreo opositor a la operación es también
uno de los mayores accionistas de Google. La ligera subida de Google supero
en creces a las perdidas conseguidas con Yahoo!.
Y es que con todo este proceso quien finalmente se erige como ganador es el
buscador lider de Internet.
¿Y Yang?
Desaparecido en combate, el fundador y máximo dirigente de Yahoo! ha
preferido mantener el silencio durante toda la jornada. Los inversores esperaban
alguna declaración sobre el camino que iba a seguir la compañía
y el único rumor que circuló durante toda la jornada fue una posible
alianza con Google en el terreno de la publicidad online.
Algunas fuentes dan por hecho de que el ciclo de Yang y del actual comité
directivo se ha acabado y esperan a que la junta que se celebrará el
próximo junio marque un antes y un después… una oportunidad
histórica para retomar un posible acuerdo con Microsoft o con algún
grande vivo y no con aquellos que tienen un pie en el cementerio.