Varios ciudadanos han sacado a subasta su voto en Internet con vistas a las elecciones generales del 9 de marzo, ofreciendo su apoyo a cualquier partido o ideología a cambio de dinero. Esta práctica, según se asegura a Europa Press en fuentes jurídicas, podría ser considerada delito electoral conforme a la legislación vigente.
La igualdad que pronostican los sondeos en las generales de marzo está
siendo utilizada como justificación para esta ‘venta de votos’
al mejor postor. En la conocida páginas se subastas “eBay”
se veían a primera hora de esta tarde hasta cinco anuncios de ciudadanos
ofreciendo su papeleta.
Desde el sábado está a la venta el voto de un ciudadano de Arucas
(Las Palmas de Gran Canaria), que esta tarde había recibido ya 17 pujas
hasta llegar a una cotización de 64,5 euros. “Pongo a subasta mi
voto en total libertad y conocimiento de lo que significa este hecho –argumenta–.
Total confidencialidad y anonimato al ganador del voto”.
HASTA UN VÍDEO DE PRUEBA
También se ofrecen a subasta los votos de dos ciudadanos de Cádiz,
uno del municipio del Puerto de Santa María y otro de la capital, el
cual sólo ha recibido una puja pero por el importe más elevado:
100 euros.
Lo mismo han hecho un ciudadano de Mieres (Asturias), cuyo voto se cotizaba
esta tarde a 10,60 euros, y otro de Culleredo (A Coruña), que incluso
promete grabar en vídeo tanto el momento en que meta su papeleta en el
sobre como su introducción en la urna que le corresponde, en Pontevedra.
Ahora bien, fuentes jurídicas aseguran que este tipo de prácticas
podrían suponer delito electoral, pues la Ley Orgánica de Régimen
Electoral General (LOREG) establece en su artículo 146.1 que se castigará
con la pena de arresto mayor y multa de 180 euros a 1.800 euros a “quienes
por medio de recompensas, dádivas, remuneraciones o promesas de las mismas,
soliciten directa o indirectamente el voto de algún elector, o le induzcan
a la abstención”.
Y no sólo los compradores del voto corren el riesgo de ser acusados
de ese delito electoral, sino también los ciudadanos que han sacado a
subasta su voto, ya que a su vez podrían ser considerados inductores
al delito, precisan las mismas fuentes.