Ayer se oficializó que la Copa del Mundo regresará a Sudamérica después de 36 años y será en tierras brasileñas. A la presentación asistieron Lula Da Silva, Dunga y Romario.
Brasil dio ayer el último paso en la presentación de su candidatura
para ser sede de la Copa del Mundo de 2014, prometiendo transformaciones sociales
y económicas extraordinarias y “siete años de trabajo y
emoción”.
Después de 64 años del recordado Maracanazo, cuando el seleccionado
de Uruguay sorprendió al quedarse con el título, Brasil volverá
a organizar en 2014 una Copa del Mundo. Será la quinta que se disputará
en Sudamérica, siendo Argentina, en 1978, el último país
que la recibió.
La confirmación se produjo ayer luego de la reunión que mantuvo
el Comité Ejecutivo de la FIFA en Zurich, Suiza, donde también
estuvieron presentes Lula Da Silva (presidente de Brasil), Ricardo Teixeira
(titular de la CBF), el escritor Paulo Coelho, el futbolista Romario y el seleccionador
Carlos Dunga.
Al acto también asistieron el ministro de Asuntos Exteriores de Brasil,
Celso Amorim, la ministra de Turismo, Marta Suplicy, y el ministro de Deportes,
Orlando Silva, además de once gobernadores de estado.
Jopseph Blatter aseguró que la decisión “no fue fácil”
más allá de que Brasil era el único postulante, ya que
había “varias condiciones que se debían cumplir”.
El presidente de la FIFA destacó que la última visita de los inspectores
fue decisiva para acabar con las dudas y calificó como “extraordinaria”
la presentación del proyecto realizada en el mediodía de ayer.
Ningún otro país se presentó, por lo que el gigante sudamericano
fue escogido sede oficial del Mundial 2014 tras la reunión del Consejo
Ejecutivo de la entidad. Brasil es la única nación que ha participado
en todas las copas mundiales de la FIFA, y también la única que
ha ganado la competición en cinco ocasiones (1958, 1962, 1970, 1994 y
2002).
Según el video mostrado por el Comité Organizador, la inversión
anual durante los primeros tres años alcanzará los 60.000 millones
de dólares y Teixeira explicó que “una de las normas será
la construcción en cada estadio de una escuela y de un centro de salud”.
Además, el presidente de la CBF aseguró “total transparencia
en la transferencia de recursos” y aseveró que “hoy (por
ayer) es un día de gran alegría y gran esperanza para Brasil”.
Este también prometió que si Brasil obtenía “el galardón”
de convertirse en sede, el mundo disfrutaría de “siete años
de emoción del pueblo brasileño”. “Van a ver la capacidad
de trabajo del pueblo brasileño, la capacidad de ser creativo, de soñar
y de despertar la emoción. A partir de ahora puedo garantizar que tienen
nuestra dedicación, nuestra disciplina, nuestra creatividad y nuestra
emoción”, aseveró.
No hay vuelta atrás, la decisión está tomada. Ya los cariocas
se pondrán a pensar de cara al 2014, donde prometen un Mundial con mucha
zamba, buen fútbol y organización.
Fuente: Diariohoy.net